Ante las toneladas de residuos que generamos al año, se hace indispensable la filosofía zero waste, que implica un estilo de vida que minimice su impacto en la naturaleza.

Por Laura Rockbell.

Cuando nos referimos a llevar un estilo de vida sostenible, solemos mencionar la importancia de las tres “R”: reducir, reutilizar y reciclar. El problema es que en ese tradicional mantra no se refleja la importancia de otra “R”, y es la que se refiere a rediseñar los productos que consumimos para que, de entrada, no estén abocados a un fin lineal, sino que tengan la capacidad de resituarse al comienzo de un ciclo circular. Así, los residuos no serían más que el inicio de una nueva vida.

Este matiz es uno de los que vertebra el movimiento zero waste (“cero residuos”, traducido al español). Como bien indica su nombre, se fundamenta en desarrollar un estilo de vida que genere el mínimo número de desecho posible que, en algunos casos, resulta ser “cero”.

TSP005b

La costumbre nos lleva a utilizar bolsas de plástico en el supermercado, comprar productos envasados o prendas de ropa sin asegurarnos previamente de que, una vez dejemos de utilizarlas, podrán reiniciar un ciclo. Por suerte, el consumo consciente es cada vez más común: rechazamos las bolsas de plástico, recurriendo a las nuestras de tela; localizamos tiendas especializadas en productos a granel u opciones dentro de los circuitos convencionales, evitando los envases; y buscamos moda elaborada con materiales respetuosos con el medioambiente, biodegradables y/o fácilmente reutilizables. Si aplicas alguna de estas dinámicas en tu día a día, ¡enhorabuena! Estás incluyendo conceptos de zero waste en tu rutina.

A pesar de que todas incorporemos algo de zero waste, siempre podemos hacer algo más. Afortunadamente, existen muchas webs y recursos accesibles que nos orientan sobre cómo podemos reducir los desechos que generamos desde una óptica divertida y optimista.

Zero Waste Home, Bea Johnson

Francesa afincada en California, comenzó su andadura en el zero waste en 2008 como un proyecto personal. Su experiencia la llevó a compartir aquello que aprendía cada día en su web Zero Waste Home: “Mi vocación es desbancar los prejuicios negativos asociados al estilo de vida zero waste, demostrando que no sólo puede ser estiloso, sino que también conlleva beneficios para la salud y un ahorro de tiempo y dinero”.

TSP005c

Su libro, Zero Waste Home: The ultimate guide to simplifying your life by reducing your waste (“Hogar Cero Residuos: La guía definitiva para simplificar tu vida reduciendo tus desperdicios”, traducido al español), se ha traducido a 17 idiomas diferentes, entre ellos el español.

En su web, propone ampliar las “R”: rechazar, reducir, reutilizar, reciclar y descomponer (“rot” en inglés), seguidas en ese orden. Además, incluye posts muy variados que nos muestran cómo, introduciendo pequeños cambios en nuestros hábitos, podemos encaminarnos hacia un estilo de vida zero waste.

En lo que a moda respecta, reserva una categoría específica dentro de su blog. La aborda más desde un punto de vista de minimalismo y maximización del uso. Si queréis leer sobre diseño zero waste, podéis echar un vistazo a este post que escribimos hace unos meses y en el que os dimos a conocer algunas marcas que trabajan con esta metodología.

Going Zero Waste, Kathryn Kellog

La detección de unos tumores benignos en su pecho la hicieron concienciarse de la importancia de conocer en profundidad todo lo que consumía. Kathryn comenzó la transformación con la cocina, elaborando todos sus platos desde la base, sin comprar alimentos procesados.

“Al mudarme a California, me impactó ver tanta basura y plásticos en el océano. Supe que algo tenía que hacer y decidí ser el cambio que quería ver. Dejé de comprar plásticos y quería crear un estilo de vida sostenible. Parecía una progresión natural”, cuenta en su web Going Zero Waste.

Su perfil de Instagram funciona como un diario de vida zero waste con un valor estético y práctico. También son especialmente recomendables los posts que dedica a DIY que estimulan la autocreación de productos sostenibles.

Zero Waste Europe

¿Sabías qué la Unión Europea apoya un proyecto específico de zero waste? Se trata de un grupo transnacional constituido por trabajadores voluntarios preocupados por la ingente cantidad de basura que se genera, especialmente, en el “mundo desarrollado”. El apoyo de la UE se traduce en términos de financiación desde 2015 a través del Europe for Citizens Programme (“Programa Europa para la Ciudadanía”, traducido al español). Los fondos que les han mantenido desde sus inicios en 2014 proceden de la Fundación Adessium y Fundación GAIA, especializadas en Cooperación al Desarrollo y Medioambiente.

Zero Waste Europe define sus objetivos en su web: “Deseamos rediseñar nuestra sociedad de manera que los residuos innecesarios sean eliminados y todo lo que se produzca pueda reutilizarse, repararse, compostarse o reciclarse, volviendo de nuevo al ciclo. Lo que no pueda pasar estos procesos, debería ser rediseñado, reemplazado o prohibido dentro del mercado”.

TSP005d

Su forma de trabajo pasa por organizar eventos con periodicidad anual en los distintos países cooperantes. El primer encuentro se celebró el 2011 en Bruselas y en 2012 fue en Guipúzcoa.

Puede parecer que esta iniciativa poco puede ayudar a nuestro día a día, pero dentro de su web incluyen unos recursos muy interesantes. Uno de ellos desarrolla cómo celebrar eventos zero waste que puede resultar muy útil para marcas y asociaciones.

No quisiera cerrar este post sin mencionar un par de webs españolas estupendas que desarrollan estos conceptos. La Ecocosmopolita explica en tono divulgativo y experiencial cómo llevar un estilo de vida centrado en la reducción de residuos, la sostenibilidad y el propio disfrute a través de esta decisión. Rut y Nahir son las hermanas responsables de Esturirafi, un blog en el que el plástico tiene los días contados y donde la larga vida de los productos es una de las prioridades.

Nos encantará leer sobre cómo aplicas los principios zero waste a tu vida. ¿Qué crees que resulta más complicado? ¿Por dónde empezarías?