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Para hacer cambios positivos en nuestra forma de vestir, de consumir moda, de producirla o de venderla, hemos de llegar al corazón del concepto, sólo así lo podremos hacer nuestro y empezaremos a ser parte de la solución.

Aunque mucho se ha hablado ya sobre el concepto de Moda Sostenible que, así de entrada, nos puede parecer abstracto e incomprensible, hoy quisiera ayudarte a entenderlo.

En ocasiones lo que genera desconfianza hacia un término nuevo es la desinformación, la confusión o la opacidad que hay alrededor de la idea nueva. Iniciamos con este primer post una serie sobre conceptos generales que es importante aclarar. Así que ¡pongámonos manos a la obra!

Todo el mundo puede llegar a entender el significado, el mensaje que hay detrás de las palabras y es fundamental que así sea.

Vamos a simplificar un poco el significado del término SOSTENIBILIDAD. Éste, viene del mundo de la economía, que estudiando los distintos modelos de desarrollo, nos presenta el sostenible como aquel que parece dar menos problemas, el más deseable y al que debería aspirar la sociedad.

Pero ¿en qué consiste? ¿Por qué es mejor?

A mí me gusta explicarlo de una forma sencilla, apelando a la raíz de la palabra. Ésta viene de sostener, de sujetar, de mantener en equilibrio. Y aquí está el quid de la cuestión. Algo que no se sostiene implicaría que se cae, que posee una estructura que se puede romper, que se resquebraja. No va a aguantar porque le falta algo, necesita cosas que ha perdido por algún motivo o bien siempre ha carecido de ellas.

Conozcamos ahora cómo se traduce esto en moda. Reconozco que puede ser duro asimilarlo, aceptarlo, pero es imprescindible tomar conciencia, no mirar hacia otro lado. Pero en The Slowear Projec no quertemos incidir en lo negativo más allá de lo estrictamente necesario. Queremos enseñar, construir y divulgar lo positivo, las alternativas, el trabajo en la buena dirección.

Llegados al mundo o a la industria de la moda, se sabe que desde hace algunos años se ha convertido en una de las campeonas en el ranking de insostenibilidad. No se han hecho (y por desgracia, esto aún sucede) bien las cosas. Ni se ha tenido cuidado en desarrollarla de manera que no afectara al equilibrio global, a la sostenibidad del planeta y de las personas que lo habitamos. No se ha tenido eso en cuenta para hacer esos productos, para crear esa riqueza que sabemos que genera, y poner a nuestro alcance algo que, nos es por un lado necesario para cubrir nuestro cuerpo y por otro, entre otras muchas cosas, nos permite expresar quienes somos.

La moda es un sistema con un impacto negativo considerable.

Algunos datos fácilmente comprensibles:

  • Genera un alto grado de contaminación desde las primeras fases de la producción de las fibras. Por ejemplo, para el cultivo del algodón convencional se utiliza el 20 por ciento de los pesticidas que se usan en el mundo, cuando representa sólo un 3 por ciento de lo que se cultiva en el mundo.
  • Hace peligrar la biodiversidad por la forma intensiva en que se explotan los campos.
  • Los resíduos que produce son también muy elevados y aún no se investigan soluciones ni se educa al consumidor lo suficiente para que la ropa que compramos y vestimos no acabe en el vertedero tan rápidamente como lo hace en estos momentos.
  • Se utilizan grandes cantidades de químicos tóxicos muy peligrosos para la salud y para el planeta, contaminando las aguas sin control, en muchos países que no tienen normativas para regular este problema.

¿No hace falta que siga verdad?

Pero lo peor, según se mire, es lo que supone socialmente la forma en que las empresas se dedican a producir ropa y complementos. La deslocalización, es decir, el fabricar en países lejanos con mano de obra casi esclava, provoca que la industria haya desaparecido de lugares del mundo donde se había desarrollado y suponía buena parte de la economía local o nacional. Esto genera y fomenta desigualdad, explotación y pobreza. Puedes leer informes e investigaciones, que hay que tomar muy en serio, aquí sobre estos graves problemas. Han sido realizados in situ en aquellos países de sureste asiático por organizaciones que trabajan desde hace décadas allí, velando por la salud, seguridad y dignidad de las personas que trabajan en la industria de la moda.

Así que después de saber los problemas que conlleva hacer moda de forma convencional, esa que nos resulta tan fácil de conocer y adquirir…

¿Cuál o qué sería la moda sostenible?

Pues justamente la que intenta todo lo contrario: causar un impacto positivo intentando mantener un equilibrio en el sistema.

La sostenibilidad consegueguida al 100% puede parecer una utopía inalcanzable. Es cierto, no es fácil, hoy por hoy, hacer las cosas bien. Así que llamaremos genéricamente moda sostenible a aquella que intenta ser lo “más sostenible” posible”, como propone Elena Salcedo en su libro Moda ética para un futuro sostenible. Sería la moda que intenta minimizar al máximo su impacto en el sistema y, además, aporta un valor añadido que puede ser desde una técnica artesanal en peligro de extinción, el generar oportunidades de trabajo en personas en riesgo, o crear a partir de tejido surgido de la ecoinnovación. Un ejemplo de lo primero en la imagen de portada: vestido de fieltro nuno visto de Vilte en Etsy.

Nos han convertido, inevitablemente, en expertos en moda insostenible pero te proponemos virar. Hay muchos modos de llegar a este otro modo de hacer moda: como diseñadores, como fans de la moda, como consumidores, como personas comprometidas con el cambio de paradigma que estamos viviendo en todos los ámbitos y que eligen este campo para intentarlo y sumar acciones… Tú eliges.

Acompáñanos en este viaje donde juntamente iremos desgranando y conociendo las distintas iniciativas que ya están trabajando en la dirección de la sosteibilidad. Son emprendedores valientes, proyectos jóvenes en su mayoría que quieren tirar de nosotros y que recorramos el camino juntos. Son mucho más que marcas, son mucho más que tiendas y lo que hacen no es intentar vender pues sus productos son muchísimo más que objetos de consumo. Además somos muchos, aunque pueda parecer que no, porque cuesta asomar la cabeza entre tanta marca grande y poderosa.

Si quieres saber más, no te pierdas la próxima entrega, donde continuaremos con la serie sobre conceptos generales y mucho más.

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