Moda infantil sostenible

La moda sostenible es la mejor apuesta para vestir a los peques de la casa. Hoy te presentamos dos nuevos proyectos de ropa con los tejidos y técnicas más comprometidos con el planeta.

El momento de ser madre o padre te enfrenta al gran reto de sentir la responsabilidad del cuidado. ¿Sabré darle lo mejor? ¿Qué futuro le espera? La respuesta a esas preguntas tan decisivas la tiene la moda infantil sostenible.

Los materiales seleccionados para expresar las ideas de las diseñadoras que hoy te quiero presentar, dan cuenta de la importancia y la ilusión con la que crean sus prendas. Su objetivo es claro: cuidar, vestir y divertir.

Caramboo

Chusa Latorre es una mujer que desborda energía positiva. Nos conocimos en primavera, con motivo del Slow Fashion Market que organizamos en primavera en Valencia, y nada más enseñarme su propuesta, me pareció única.

Caramboo moda infantil

Upcycling

Es un concepto que empieza a sonar en moda, pero del que aún se tiene poca información. Pensar en alargar el ciclo de vida de una prenda para convertirla en otra, de manera creativa y evitando que se convierta en residuo, me atrevería a decir que es prácticamente, un arte.

Además, no hay nada más sostenible que lo que ya existe.

Puedes leer sobre ello en diversos artículos de nuestro Blog, sólo tienes que escribir la palabra en el buscador de la página.

Las prendas de Caramboo han mantenido con las personas un diálogo amable. Después de un primer uso, han pasado al mercado de segunda mano. Y tras un tratamiento adecuado, Chusa deja volar su imaginación y empieza a divertirse en el nuevo proceso. El resultado es diferente y original: diseños con personalidad para vestir de forma única.

Está muy cuidada la selección de los tejidos, cuestión clave en Caramboo, con combinaciones de colores y estampados que dan en la diana. Sorprende la buena confección de las piezas, que en ocasiones es un punto débil del upcycling y razón por la que creo que aún hoy cuesta apostar por este tipo de proyectos. Chusa Latorre trabaja con amor por el detalle y eso está en sus prendas.

Otra característica de la ropita de esta marca es la comodidad. Su diseño y patronaje están pensados para que niños y niñas se sientan libres y sin limitaciones de movimiento.

Si quieres conocerla mejor, visita su página en nuestra Guía Slowear

El Bebé Zen

El Bebe Zen moda infantil

Esta propuesta, que también se estrena en nuestro directorio, me sorprendió en primer lugar por su nombre, cuando la descubrí en Instagram. Me pareció rotundo y una declaración de intenciones en toda regla.

Detrás de la marca está otra mujer decidida y valiente, cuya ilusión arrastra hacia un universo de bebés y mamás felices. Rosana Otero es “una investigadora de la Vida”, especialista en Meditación y Mindfulness.

Como muchas mujeres, la experiencia de la maternidad y la crianza han marcado su camino hacia el emprendimiento.

Química de profesión, su preocupación por los productos tóxicos que hay en la ropa que vestimos, hizo se implicara creando una marca ecológica 100% para cuidar el órgano más grande del cuerpo, nuestra piel.

Los mejores tejidos para lactancia y bebés

El Bebé Zen garantiza el mejor algodón orgánico posible a través de sus certificaciones GOTS y OCC Guarantee. Puedo asegurar personalmente que, nada más verlos y tocarlos, te enamoras de los tejidos. Además, sus diseños son encantadores y tienen unos estampados preciosos, en un estilo dulce-romántico pero muy actual.

Siempre en busca del máximo confort, Rosana cuida y pone guapas a las mamás, que pueden amamantar con total comodidad. Sus vestidos se pueden usar también cuando acaba esa etapa única en la vida de mamis e hijos. ¡Bravo por esta idea tan sostenible!

Para los babies encontrarás ropita de primera puesta en algodón crudo sin teñir, petos, culotes, vestiditos y diademas.

Puedes saber más sobre el proyecto y visitar su tienda desde aquí.

¿Conocías estas marcas infantiles de moda sostenible? Cuéntame qué te han parecido en los comentarios.

 

*Imagen portada: The smiling sisters. Caroline Hernandez, by Unsplash.