tejidos sostenibles - The Slowear Project

Descubre cuáles son las mejores fibras y colores para seleccionar tejidos en moda sostenible

Nos acercamos ya a la época estival y debemos tener en cuenta algunas recomendaciones para vestir fresquitos y sostenibles. Eso nos permitirá soportar mejor las altas temperaturas que se avecinan y a la vez, cuidar del planeta y tener en cuenta a quienes hacen las prendas que vestimos.

Nos centraremos en 3 aspectos fundamentales: los tejidos más frescos; los colores de las prendas y el mantenimiento de las mismas.

Los tejidos más frescos

El primer punto importante es la elección y la proporción de los materiales empleados en la composición de nuestras prendas.

Fibras naturales

Las fibras naturales están especialmente recomendadas por sus propiedades de transpiración, pero es muy importante comprobar qué proporción de las mismas encontramos en la etiqueta de nuestras prendas. Cuanta mayor sea, más fresquitos estaremos, además de permitir que la prenda se biodegrade o se pueda reciclar, llegado al fin de su ciclo de vida.

Estas son las que debes buscar:

1. Algodón. Lo puedes encontrar en todas sus formas, punto, sarga, seersuker, popelín (ojo, porque suele ir combinado con poliéster) y es apto para todo tipo de prendas de vestir y textil para el hogar.

Tres son las opciones a tener en cuenta, por orden de preferencia:

  • El orgánico o ecológico, preferentemente certificado, el mejor se cultiva en Turquía;
  • El algodón de trazabilidad completa, es decir, del que podamos conocer todo el proceso desde el origen, aunque no sea orgánico;
  • El algodón de muy alta calidad, para asegurar la durabilidad y por tanto una mayor sostenibilidad. El denominado Pima, originario de Perú, tiene fama de ser el mejor del mundo.

Estos dos últimos requieren gran cantidad de agua y en su cultivo se utilizan productos químicos, es decir, el grado de sostenibilidad es muchísimo menor.

 

 

2. Lino. Es el material del verano por excelencia y su aspecto natural con un toque rústico combina muy bien con complementos también naturales, como las fibras vegetales, el cuero, etc. Lo encontramos en vestidos, pantalones, chaquetas, faldas… y en textil del hogar, especialmente en cortinas, sabanas y también tapicería.

3. Seda. Es una fibra sostenible muy ligera y perfecta para las altas temperaturas. Es muy suave y agradable al tacto e ideal para un look elegante. Su versión sostenible es la llamada seda de la paz, que se produce sin sufrimiento del animal.

 

 

4. Lana. Existe lana fresca y liviana que es ideal para las prendas de verano. Sus numerosas propiedades (regula la temperatura y humedad del cuerpo, no retiene olores, aísla, es muy elástica e ignífuga) la convierten en un material perfecto para disfrutarlo en nuestras prendas de verano, especialmente en las deportivas.

Podéis leer el reportaje sobre esta fibra que escribimos para el primer número de la revista de moda sostenible Retahíla.

5. Otras fibras: Cáñamo, Ortiga, …

 

 

Fibras procedentes de la celulosa

1. Viscosa o rayón. Una de las más usadas para la fabricación de tejido es la viscosa o rayón. Hemos de tener cuidado con esta fibra procedente de la celulosa, pero en cuyo agresivo proceso intervienen tal cantidad de químicos tóxicos (sosa cáustica, ácido sulfúrico o sulfato de sodio) que hacen que pierda atractivo para vestirlo, si queremos tener en cuenta la sostenibilidad. Prueba de ello es la facilidad con que puede arder y cómo se carga de electricidad estática, así que mejor lo desterramos de nuestro armario sostenible.

2. Moda y el Lyocell. El llamado rayón de cupramonio fue retirado en los EE.UU hace tiempo, pero no hay garantías de que no se esté fabricando en otros países.Las versiones menos nocivas de este material son el Modal y el Lyocell, que desde finales del siglo XX se produce con un impacto ambiental mucho menor que el rayón.

3. Tencel. procedente también de la pulpa de la madera, su proceso es mucho más amable para el medioambiente y las personas, porque se trata con un disolvente no tóxico. Es la más agradable de las fibras celulósicas.

Los colores de las prendas

Siempre se ha hablado de la conveniencia de usar colores claros en verano, debido a que atraen menos los rayos solares. Curiosamente, hoy por hoy, encontramos teorías que defienden justamente lo contrario, alegando que el color blanco devuelve al cuerpo el calor que éste genera. Seguiremos investigando en ello.

 

 

El mantenimiento de la ropa: lavado y planchado

Por último, cada tejido requiere para su mantenimiento de unos cuidados, normalmente aconsejados por los buenos fabricantes, que vale la pena seguir para aprovechar bien su ciclo de vida y por tanto, ser lo más sostenibles que podamos. Algunos de estos factores dependen de sus propiedades, pero también hay buena parte que depende de nosotros. Si escogemos bien e invertimos en tejidos de calidad estaremos siendo unos consumidores/usuarios responsables.

Algunas fibras naturales no absorben tanto la suciedad y, por tanto, necesitan menos lavados. Es el caso de la seda y la lana. Esta última tiene incluso propiedades antiestáticas y antibacterianas. Ahorraremos en energía eléctrica, agua, detergentes y trabajo de planchado.

El algodón, el lino, el cáñamo 100%, los debemos conservar y cuidar adecuadamente porque son tejidos que requieren mayor cantidad de agua y de energía. Se recomienda usar jabón ecológico, como el que fabrica Biobel. Es importante ventilar las prendas y colgarlas cuidadosamente en nuestro armario antes y después de su uso. Evitaremos lavados y planchados innecesarios.

El secado al aire en esta época es rápido y ahorramos mucha energía en secadoras. Debemos tener la precaución de no tender la ropa al sol, especialmente si las prendas son de colores fuertes u oscuros. Evitaremos que cambien de tonalidad si recogemos la colada en cuanto esté seca.

Esperamos que te haya resultado útil esta información y que la puedas poner muy pronto en práctica.