portada Tóxicos III

Te mostramos cómo la investigación y la tecnología se alían, en forma de procesos textiles sostenibles, para vestir sin riesgos y cuidar nuestra salud.

En anteriores artículos hablamos de los monstruos que habitan nuestros armarios, desciframos sus extraños nombres, conocimos en qué fases del proceso se utilizan, según las distintas fibras y para qué fines. También pudimos saber los perniciosos efectos que tienen sobre la salud de quienes intervienen en el proceso de fabricación de las prendas y de quienes las vestimos. Si te perdiste la primera o la segunda parte, te recomendamos leerla ahora.

Pero ¡no todo son malas noticias!

Hoy dejamos las sombras a un lado y te mostramos cómo se puede vestir y disfrutar de la moda sin arriesgar la salud.

Como vimos en el post anterior, algunas fases de la fabricación de los tejidos y prendas, especialmente tintados y acabados, suelen concentran el uso de químicos tóxicos. Veremos cómo la investigación y la tecnología se alían en forma de procesos sostenibles para cuidar nuestra salud.

¿Cómo se puede producir textil sin tóxicos?

limpio

Hace tiempo que se llevan desarrollando alternativas muy interesantes. Hoy te hablamos de algunas, que intervienen en el blanqueamiento, en el tintado y en el acabado de las prendas.

BLANQUEAMIENTO

Proyecto europeo Cottonbleach

Este proyecto lanzado por la Unión Europea surgió como una solución para mejorar la calidad del textil y, al mismo tiempo, promover el ahorro de energía y químicos a través de un proceso de blanqueamiento más innovador y eficiente formado por tratamientos enzimáticos mejorados a través del uso de técnicas de ultrasonido. ¡Ahí es nada!

El informe que habla en detalle de esta tecnología lo podéis encontrar en el portal de la Comisión Europea CORDIS, Servicio de Información Comunitario sobre Investigación y Desarrollo http://www.cordis.europa.eu/

TINTADO

Colorzen

Es un pretratamiento al que se someten las fibras de algodón y que hace que el proceso de tintado sea más eficiente y que tenga menor impacto en el medio ambiente. Y lo más importante: no requiere el uso de químicos tóxicos. Concretamente, esta tecnología permite tintar el algodón tres veces más rápido, con un 75% menos de energía y un 90% menos de agua.

Para saber más acerca esta tecnología podéis visitar su web http://www.colorzen.com/

Tintes naturales, el reto de su producción industrial

Los tintes naturales son colorantes provenientes de la naturaleza y como tal son un recurso renovable y biodegradable. Además, no contienen componentes químicos perjudiciales para la salud.

Algunos ejemplos de colores que se pueden obtener con tintes naturales son

  • tonos anaranjados, amarillos, rojos y marrones (cebolla)
  • naranjas y amarillos (azafrán y granada)
  • azul (índigo)
  • rosas y rojos intensos (Rubia Tinctorum)

Pero crear tintes naturales a escala industrial no es fácil.

La empresa holandesa Rubia Natural Colors lo está intentando. Utiliza sus propias plantas cultivadas bajo licencia y se ha convertido en un líder en el mercado para tinte natural de hilos, tejidos, cuero, papel e incluso cosméticos. Los encontrarás en http://www.rubia-nc.com/

telas

Dyecoo Textile Systems es otra compañía holandesa que ha inventado una nueva tecnología que impregna dióxido de carbono presurizado con propiedades líquidas, que permiten penetrar en las fibras textiles tintes dispersos precargados sin agentes químicos adicionales.

Podéis ver todo su proyecto en su web: http://www.dyecoo.com/

ACABADOS

También en esta fase de la producción textil la tecnología permite contribuir al cuidado del medio ambiente.

La empresa valenciana Jeanologia ha desarrollado una lavadora industrial que funciona sólo con oxígeno y permite lavar los pantalones vaqueros y camisetas sin agua ni productos químicos.

¿Cómo? La máquina transforma el aire de la atmósfera en gases mediante dos generadores obteniendo un perfecto lavado de las prendas.

La compañía ha desarrollado tres tecnologías innovadoras que evitan la fase más tóxica de la producción de prendas denim, en la que, por ejemplo, se aplica el sandblasting, técnica de desgaste prohibida en Europa y Turquía, por su peligrosidad para la salud de los trabajadores que la practican, pero que aún se usa en China, Bangladesh, India o Pakistan.

Éstas son: la llamada Tecnología láser 3E (para el desgastado), Tecnología G2 (para el lavado con ozono) y la Tecnología e-soft (suavizado con nanoburbujas).

Podéis visitar su web http://www.jeanologia.com/  y conocer más de cerca sus procesos de innovación tecnológica.

¿Qué podemos hacer los consumidores?

Por nuestra parte, debemos ser activos y responsables. Para ello, podemos informarnos y buscar las garantías de que las prendas y tejidos no han pasado por procesos tóxicos.

Eso podemos conseguirlo a través de las certificaciones o sellos textiles internacionales.  

industria

 GOTS (Global Organic Textile Standard)

Se ha convertido en el estándar líder a nivel mundial que garantiza que las prendas han sido elaboradas sin pesticidas y utilizando fibras orgánicas (algodón, lana), y que en el proceso de fabricación de las mismas no se han usado tintes u otras sustancias químicas peligrosas y que no se ha creado trabajo infantil. En definitiva, la certificación GOTS asegura que la ropa ha sido producida de forma más sostenible y mostrando respeto al medioambiente y las personas.

BlueSign

Es una norma independiente, relativamente nueva, que garantiza una producción textil sostenible eliminando sustancias nocivas desde el inicio del proceso de producción y establece controles para una producción que respete el medio ambiente y la seguridad laboral.

Oeko-Tex®

 El sello Oeko-Tex® Standard 100 certifica que los productos no hayan sido realizados con sustancias prohibidas legalmente o con sustancias peligrosas para la salud, pero sin una reglamentación o prohibición legal expresa. El  STeP by Oeko-Tex®, antes Standard 1000, se centra en procesos de producción respetuosos con el medio ambiente y condiciones de trabajo óptima.

Made in Green by Oeko-Tex® certifica los productos de consumo y productos semi-acabados en todos los niveles de la cadena textil que están hechos de materiales libres de sustancias nocivas y fabricados mediante procesos amigables con el medioambiente, bajo condiciones de trabajo seguras y socialmente responsables. A diferencia del sello GOTS, en este caso no se tienen en cuenta el origen de las fibras.

Existen más certificaciones textiles, y cada una de ellas se centra en garantizar determinados aspectos para lograr una producción textil global más sostenible, pero hemos repasado las más relevantes en cuanto a los tóxicos y las sustancias nocivas que podemos encontrar en las prendas de ropa.

“Para una empresa obtener una de estas certificaciones es un asunto complejo, lento y muy caro. Por tanto, la garantía y tranquilidad que nos da un fabricante certificado y el precio que, por tanto, tienen este tipo de productos, es algo que debemos asumir, para poder disfrutar de los altos beneficios que ello supone en calidad, confort, salud, responsabilidad social y medioambiental y ser realmente consumidores conscientes, responsables y consecuentes”.

Si quieres encontrar prendas y calzado libres de tóxicos y con certificaciones limpias y procesos con garantías no olvides visitar nuestra Guía Slowear. Art&Seams, Bicho Bichejo, Biobuu, Camisetas ecológicas, Mammisi, The Vintees u Organic Cotton Colours son algunas de las marcas que te ofrecen producto certificado.

Esperemos que hayas tomado buena nota de esta tercera y última parte de la lección sobre tóxicos textiles que llega, con este post, a su fin.

¿Nos cuentas qué te ha parecido?