La moda ecológica sigue los pasos de la alimentación y la cosmética, aunque a una distancia prudencial.

¿Conseguirá abrirse camino en el mercado? Hoy hablamos de la situación actual en España y cómo vemos el futuro.

Este fin de semana hemos participado en la Feria Biocultura, el referente nacional en alimentación y consumo responsable. En la edición de Valencia ha habido una afluencia de público notable y esto, de verdad, me pone muy contenta.

Ha costado llegar aquí, pero ahora el crecimiento del sector ecológico en la Comunidad Valenciana es importante y tiene un gran potencial para seguir haciéndolo.“El comercio minorista y el mercado de proximidad, donde el productor puede defender su producto, son los que más ayudan a promocionar el producto ecológico”, afirma el presidente del comité regulador valenciano, el CAECV, José Antonio Rico.

Entre otras cosas, en España este crecimiento se debe al trabajo de pioneros como la Asociación Vida Sana, que organiza la feria Biocultura, desde hace 25 años en Barcelona y más tarde en Madrid, Bilbao,Valencia y Sevilla.

¿Qué pasa con la moda ecológica?

Algodon colorido de Organic Cotton Colours

Cada día vamos tomando las riendas sobre nuestras decisiones en el consumo en general y, aunque la alimentación es la prioridad en nuestras necesidades y preocupaciones al estar vinculadas directamente a la salud, también la ropa y el calzado van adquiriendo protagonismo en nuestra conciencia de compra.

Es un asunto de necesidad básica (el hombre es el único animal que muda de piel cada día) y desde hace tiempo tenemos a nuestro alcance información sobre los tejidos y tintes menos perniciosos para nosotros y para el planeta, de los que encontramos en la moda convencional. Recordemos que la industria de la moda es una de la segunda más contaminante del mundo.  Precisamente la moda ecológica es la que elimina de su producción los químicos tóxicos, desde el campo de cultivo de la fibra hasta la confección, pasando por las fases de producción en las que se evitan, ahorran o cambian por procesos limpios.

Te remito a algunos artículos en los que hemos profundizado en el tema: ¿Sabes cuántos monstruos se esconden en tu ropa? ; Lo que debes saber sobre los procesos textiles limpios y sus certificaciones o el webinar sobre tóxicos textiles que puedes ver en nuestro canal de Youtube.

The Vintees

Camiseta de la colección Loveless, The Vintees.

Consumidores informados y activos

Aunque en moda la situación es muy distinta, somos muchos los que trabajamos desde hace tiempo concienciando a través de nuestros blogs, marcas, revistas, organizaciones o eventos relacionados con la moda ecológica. Cada día hay más gente que va despertando y haciendo “activismo de armario”, como yo le llamo.

Detrás del consolidado mercado de alimentación ecológica, la cosmética va abriéndose un camino muy prometedor. Los consumidores de productos ecológicos también empiezan a demandar coherencia en su modo de vestir y, aunque pueda parecer más complicado, no creo que las personas que iniciaron Vida Sana lo tuvieran más fácil. Es cuestión de necesitarlo de verdad y de creer en nosotros mismos. Volviendo a las comparaciones con la alimentación ¿Te imaginas la fuerza que podría tener si intentamos organizar un movimiento que apoye a agricultores orgánicos o de otros materiales sostenibles, a los diseñadores, productores de tejidos y pequeñas fábricas para que cosan la ropa que nosotros demandamos? Ese es uno de mis sueños. Y pronto te hablaré de un proyecto que se acerca bastante a esta idea.

“Cuando pienso lo mucho que en estos años ha cambiado nuestra conciencia sobre la alimentación creo que hay esperanza para la moda”.

Àngels Biosca

Por supuesto, hay que tener el producto en el mercado, al alcance de nuestra mano. Ese es todo un reto para las pequeñas marcas. Además de ocuparse de producir, han de tener en cuenta que hoy el consumidor consciente y activo quiere una “experiencia de compra”.  Y esto se aplica tanto a tiendas físicas como a la venta online. Los diseñadores de moda ecológica no pueden competir en precio sino en calidad con la fast fashion. Y eso incluye un esfuerzo en visibilizarse de un modo coherente con sus valores y con la máxima excelencia que haga posible llegar al cliente, cuidarlo y fidelizarlo. Si este asunto te interesa puedes suscribirte a nuestra newsletter de Comunicación, donde encontrarás artículos para ayudarte como marca de moda sostenible.

Si tú también necesitas este cambio, si valoras las prendas de ropa ecológica, hechas con mimo, en un entorno próximo y de calidad, visita nuestra Guía Slowear y accede a ellas.

Cuéntamelo, opina, comenta. Podemos hacerlo juntos.

 

*Imagen de portada: IREMA Slowfashion