Iris van Hemper

Poder realizar tus propias prendas en 3D, a partir de patrones o diseños de software  libre, podría llegar a cambiar nuestra forma de consumir moda.

La impresión en 3D forma parte de la innovación en el mundo de la moda. Es, además, una forma de expresión muy llamativa, permite muchas combinaciones de forma y color y su evolución dibuja un panorama con posibilidades de cambiar, incluso, el concepto de adquisición de prendas y complementos o el del diseño en si.

¿Qué es y qué tiene que ver con la sostenibilidad?

La impresión tridimensional utiliza capas de termoplástico en polvo que son fundidas por rayos ultravioleta. A partir de información digital y con ayuda de la tecnología especializada se realizan complementos de diversos tamaños o bien se pueden reproducir patrones que se ensamblan formando prendas, o realizando una suerte de tejido de características y posibilidades casi infinitas de diseño.

A simple vista este proceso puede tener poco en común con la sostenibilidad, pero en ciertas fases de la creación de prendas y complementos, sus beneficios son sorprendentemente ecológicos.

  • Este material es reciclable y no produce resíduos.
  • Permite la posibilidad de un prototipado rápido.
  • Su producción localizada evita el transporte de producto acabado y su consiguiente contaminación.
  • Requiere muy poca mano de obra.
  • Reduce el tiempo de fabricación a una cuestión de horas, en lugar de semanas o meses.

El diseñador Jiri Evenhuis , en colaboración con Freedom of Creation , fue el primero en jugar con la idea de usar impresoras 3D para crear textiles.

“La impresión 3D tiene la capacidad de hacer que la aguja y el hilo queden obsoletos”.

Jiri Evenhuis

Desde hace un tiempo, Evenhuis y sus colaboradores están creando estructuras textiles flexibles usando un software que convierte datos corporales tridimensionales en estructuras de tejido que se ajustan a la piel. Actualmente se pueden ver en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

El potencial para realizar ropa a medida, adaptada a la persona y la infinidad de patrones posibles es enorme.

¿Qué te parecería imprimir tu propia ropa en casa, a partir de tus propios ideas o descargándote las creaciones de tus diseñadores favoritos?

La primera chaqueta en 3D se hace en Alicante

Danit Peleg

Artistas como Amy Karle o Iris Van Herpen, a quien pertenecen los diseños de portada (*), vienen usando la impresora 3D desde hace 2011. Pero me ha llamado la atención el caso de Danit Peleg, una joven diseñadora israelí que en 2014 realizó enteramente su producción con el filamento de la empresa alicantina Recreus. Utilizó cerca de 2000 horas crear cinco outfits, pero ahora las impresoras van mucho más rápido.

En su web tiene a la venta la primera chaqueta prêt-à-porter en 3D disponible para comprar online. Es una edición limitada de 100 chaquetas, piezas únicas hechas a medida y con posibilidad de personalización. La chaqueta se imprime con un material flexible, similar al caucho y tiene un forro de tela sedosa que lo hace muy cómodo de llevar. Se tarda más de 100 horas en imprimir y ensamblar. Su proceso de producción produce cero desperdicios. Está impresa en España y se monta y envía desde Tel Aviv.

“El principal problema para poder imprimir en casa es el tiempo de impresión – uno tendría que comprar o alquilar una impresora durante bastantes horas, afirma Peleg. “La ropa se imprime sección por sección y luego se ensamblan. Todavía es una operación costosa, pero esto cambiará a medida que las tecnologías evolucionen”.

“El proceso podría ser tan fácil como descargar los patrones, al igual que los archivos de música, e imprimirlos.”

Ese momento ya ha llegado. La empresa de Elda Recreus ya tiene disponible en su web, archivos descargables para que puedas imprimirte en casa diseños, tales como zapatillas, bolsos, relojes o sandalias.

Calzado en 3D

Julian Hakes es un arquitecto que tuvo la idea de diseñar un zapato tridimensional. Quiso investigar sobre cómo es la pisada con zapatos de tacón y se dio cuenta de que, básicamente los apoyos se necesitan en las bases de planta y talón, pero no en la concavidad central del pie. Una noche de trabajo hasta altas horas de la madrugada, acompañadas por la bebida nacional cubana, dieron como resultado el modelo Mojito Shoe, que recuerda la piel de la lima y la espiral completa que se utiliza para adornar este sabroso cítrico caribeño.

En este enlace podéis conocer todo el proceso de diseño de la mano del propio diseñador.

mojitoslider

 

Aunque no lo parezca, las mujeres que lo han calzado dicen que es cómodo…

De la mano de los mismos colaboradores, el fabricante de impresoras Ultimaker, encontramos una experiencia de compra de lo más original. Tú eliges el tipo de tacón que quieres y Eram y el estudio de diseño Unistudio lo hacen posible en un rato, sin que abandones la tienda. Puedes ver en el enlace a su web el video del evento y cómo se hacen los tacones personalizados en el momento, tras la elección de la clienta.

Por último, la marca Rothy’s cansados de ver sneakers y flip-flops por todas partes, nos proponen bonitas bailarinas creadas con impresoras 3D que están listas en sólo 6 minutos. Utilizan hilo fabricado a partir de plásticos reciclados y además sus materiales también pueden alargan su ciclo de vida al desensamblarlos. ¿Qué te parece?

 

 

Hasta aquí un repaso por algunas de las aplicaciones que permite esta tecnología en el sector de la moda, haciendo posible que sostenibilidad e innovación se combinen para hacer productos de manera fácil, local y sin resíduos.

¿Conocías alguna de estas iniciativas? ¿Te parecería buena idea imprimir la ropa o los complementos en tu propio hogar o en tiendas especiales?

Quien sabe, tal vez en un futuro no necesitemos ir de compras sino adquirir ciertas habilidades para diseñar y crear los productos de nuestra imaginación.

 

*= Imagen de portada: Morgan O’Donovan