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A la hora de comunicar los valores de nuestra empresa, es vital establecer una estrategia que nos permita concretar cuáles son nuestros objetivos, nuestras fortalezas y debilidades. 

 Por Silvia Rueda

Tener un plan es fundamental, por eso, a continuación, te vamos a explicar los primeros pasos que debes dar para definir tu estrategia de comunicación.

1. El marco estratégico

En primer lugar, es muy importante establecer un marco estratégico, es decir, unas normas que permitan conocer qué queremos conseguir con nuestra estrategia de comunicación y cómo tenemos que actuar según las mismas. Este marco es el punto de partida del plan y por eso debe ser muy claro y conciso.

2. El contexto

Analizar cuáles son las fortalezas y debilidades en comunicación de tu empresa, tanto en el pasado como en el presente, es clave para poder definir una estrategia efectiva. Para ello, es muy útil desarrollar un DAFO, un análisis que observa las fortalezas y las debilidades, por un lado, así como las amenazas y oportunidades de mercado, en este caso referido a la comunicación de la empresa.

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Además, resulta fundamental tener claro cuáles son los valores de la marca y cuál es el cliente potencial al que se dirige (target). Sin esta información, será complicado definir la estrategia de comunicación y los mensajes que se quieren transmitir de una manera efectiva y eficaz.

Por otro lado, en este paso, también hay que realizar una amplia investigación de mercado, más concretamente de nuestra competencia. Cómo se comunican nuestros competidores, cuáles son sus estrategias, qué les funciona bien y no tan bien… Conocer perfectamente nuestro sector es imprescindible.

3. Los objetivos

En este punto llega la hora de decidir y definir los objetivos de comunicación de la empresa, qué se quiere conseguir a través de la comunicación. ¿Posicionar la marca, fidelizar clientes, aumentar el tráfico de nuestra web, generar ventas? Estos son algunos ejemplos de objetivos de comunicación. Normalmente, se aconseja que los objetivos, tanto los generales como los específicos, sean SMART: Específicos, medibles, alcanzables, relevantes y limitados en el tiempo.

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 4. La estrategia

 Una vez dados los pasos anteriores, ahora sí, llega la hora de definir la estrategia de comunicación, esa que, si es la adecuada, ayudará a conseguir los objetivos marcados.

Ya sabemos cuáles son los objetivos de comunicación y a quién nos dirigimos, así que ahora hay que decidir cómo vamos a comunicar. Teniendo en cuenta los aspectos anteriores, se elegirán los canales de comunicación más apropiados para nuestra estrategia, así como los contenidos, un aspecto clave en la comunicación. De ellos dependerá en gran medida el éxito de la estrategia. Asimismo, es importante marcar un tono y estilo de comunicación para esos contenidos, así como elaborar un calendario de acciones de comunicación.

 

Hasta aquí, los primeros pasos que te permitirán definir tu estrategia de comunicación. En el próximo post, continuaremos con el tema, hablando sobre la ejecución de la estrategia, así como de su medición y análisis. Por ahora, tienes trabajo con estas primeras fases 😉

 

Créditos imágenes: Dose Media, Mia Baker y Raw pixel by Unsplash.