P1060608

La Feria de productos ecológicos y consumo responsable más grande del estado español se ha celebrado el pasado fin de semana en Barcelona. Hoy te contamos en nuestra crónica lo que más nos ha gustado.

En esta edición de Biocultura Barcelona 2017  he podido ir viendo cómo evoluciona el sector ecológico, especialmente el de la moda. Nuestra visita no se redujo, como en anteriores ocasiones, a pasar una mañana el día que coincidía con nuestra actividad en la programación de la Feria, sino que fuimos dejándonos caer y captando mejor cómo funciona, pudiendo comparar unos días con otros y unas ediciones con otras.

Lo que más diferenciaba mi experiencia fue que no iba sola. Esta vez me acompañaba Victoria O’May, la diseñadora que forma parte del equipo y con quien compartí la ponencia sobre Comunicación que dimos el domingo. Pero no adelantemos acontecimientos.

Una feria en cambio constante

En general, ha sido una edición más limpia, por llamarle de algún modo. Los problemas de acceso del año pasado se habían transformado del todo, gracias a la apertura de la zona de entrada principal al Palau Sant Jordi. Pero la colocación de diversas organizaciones fuera del recinto, o en el hall de entrada no sé si funcionó. Yo misma me las perdí porque lo que intentas es entrar y bajar a la zona de stands y cualquier otra cosa que haya con una localización menos visible o inaccesible , te pilla de paso o ni la ves.

El ambiente en general era desahogado y agradable. No tuve la sensación de saturación, colas y agobios de otras ediciones, ni siquiera el domingo. Desde el punto de vista del visitante es bueno, pero desde el de los expositores o las marcas que van a difundir, comunicar y vender, no tanto, supongo.

La estrella es la parte de alimentación ecológica, que albergaba algunos stands que al contemplarlos parecían trasladarte a otra feria más grande, comercial e internacional. Derroche de energía eléctrica y metros cuadrados con más contenedor que contenido, a mi parecer. Los showcooking arrasando, como era de esperar en esta época de furor televisivo por este tipo de actividad.  Supongo que nada se escapa a las tendencias, ni siquiera las ferias de consumo responsable y ecológico.

La moda sostenible en Biocultura

La sensación es que hubo menos expositores y más actividades, éstas últimas organizadas por Planeta Moda y Ecoestética.

En moda, yo comentaría a tres niveles:

  • los veteranos imprescindibles
  • los que se consolidan
  • los que se estrenan
  1. Los veteranos imprescindibles

Organic Cotton Colors es la primera marca que encuentras y preside la zona de moda sostenible. Lugar de encuentro para muchos y con su excelente y diferenciado producto de marcando la pauta en las fibras de algodón orgánico. Su stand me gustó más, aunque eché de menos su exquisita atención al público de otros años.

Martín Natur es, como siempre, la marca potente de calzado en la feria. Esta vez, el equipo de Pedro Martín, me sorprendió con su nueva línea de negocio textil, que están a punto de dar a luz. Atentos a las próximas semanas porque la cosa puede ponerse interesante.

Martín N BCN17

Maripuri Tijeritas

Reencontrar a Garbiñe año tras año en Biocultura es una de las alegrías que tenemos aseguradas cuando venomos a esta feria. La novedad que pudimos tocar con nuestras manos es su exquisita ropita de bebé. La acaba de presentar (también tiene otras líneas muy interesantes en proyecto) y desde aquí le auguramos gran éxito, porque con ese intenso camino recorrido, una manufactura impecable y semejante amor para hacer las cosas, no es de extrañar que esta marca coseches éxitos allá adonde vaya. Destacamos una presentación cuidadísima del producto en su personalísimo stand.

Maripuri BCN 17

Otro veterano en Biocultura, y paisano de Garbiñe, cuyo stand va ganando en visibilidad y mejorando en imagen, es Aitor Bastarrika. Este artesano de la lana hace calcetines de algodón orgánico y lana, teñidos con tintes naturales. Doy fe de que duran y son superconfortables. Van ganando en gama de colores y variedad de producto: fulares, chales, turbantes, gorros, tejidos en materiales sostenibles como la seda, el lino, además de los mencionados, hacen que cada edición nos entretengamos más en el stand de Aitor.

Aitor Bastarrika

Otra marca que no falla y ya va inspirando alguna otra que le sigue los pasos es Siri Artesano.

En algodón de alta calidad y trazabilidad completa está Cotó Roig, que nos enseñó su fantástico textil hogar.

2. Los que se consolidan

Entre los stands de moda que repiten y mejoran, según nuestra opinión, destacamos los siguientes:

Associació Moda Sostenible BCN

Este año el stand ofrecía un espacio amplio que permitía disfrutar de las diez marcas que exponían sus prendas en él.

Me gustó mucho la nueva colección de Irema Slow Fashion, cuyos diseños siguen una evolución prometedora, destaca por sus colores, siluetas y moderna feminidad. Las novedades de Pqno Handmade Designs, que se inicia en líneas de producto para mamis y ha empezado a usar tejido ecológico del norte de Europa, nos parecieron muy interesantes. Otras marcas que me gustaron son Edició Limitada, que crea prendas de punto en su taller de Gràcia, Ainhoa Herrera, diseñadora de bolsos y complementos de lana de producción local, y Le noeud-noeud Rouge, ropita de bebé de algodón orgánico con ilustraciones originales bordadas y bonitas historias en cada diseño.

Blaugap

La tienda de moda sana de Glòria i Joan está especializada en ropa interior orgánica, aunque también disponen de otros productos, como camisetas, y recientemente ropa de niños. Nos hablaron de su idea de aventurarse con la tienda física. Enhorabuena a estos emprendedores que trabajan por su proyecto con verdadera pasión.

P1060640

Tiralahilacha

Es otra marca que “lo está petando” como se dice coloquialmente. También han empezado con la ropita de niñ@s, en su más puro estilo, y la verdad es que es una delícia. Colores suaves y estampados y siluetas estilo vintage son su sello de identidad. Buen trabajo el de la pareja formada por Pablo y Meeta.

3. Los que se estrenan.

Acabamos nombrando algunos de los que se inician en Biocultura y que nos llamaron la atención.

Naturwear, hemp & organic clothes, con tejido para diseñadores y producto acabado en cáñamo, ortiga, y algodón orgánico.

Tribulë, con sus originales diseños que incluyen bikinis y también se inician en infantil. Ya conocíamos a Marta del BEFF, en el que coincidimos como vecinas de stand.

Naturalfelt, vinieron de Mallorca donde trabajan la lana autóctona y la convierten en prendas y objetos de fieltro. Me encantaron también sus sandalias trenzadas con tejidos reutilizados. Una camiseta, un par de sandalias ¡genial!

SlowCotó nos enamoró con su proyecto, enmarcado en la cooperativa Can Quadres y desde la que cosen con cuidado y cariño prendas llenas de color para toda la familia, de manera sostenible, en plena naturaleza. Muy slow.

collage2

SlowCotó, Bloi, Nauralfelt y Naturwear

Moda en Positivo, la tienda de Beatriz Valdivia, compartió este año stand con Seamstress Vintage, de Sílvia Jou, que se estrenaba en la feria.

En nuestro próximo post sobre Comunicación te iremos contando cómo fue nuestra charla en la feria, dentro en las actividades organizadas por Planeta Moda. De momento te dejamos con el título Cómo comunicar tu marca ecológica en la era del 2.0.

Y tú ¿Has asistido alguna vez a alguna edición de Biocultura? ¿En qué ciudad? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios.

¡Hasta la semana que viene!